Segundo domingo después de Epifanía
Jesús aparece como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Tema del Día
Jesús apareció como el Cordero de Dios para todo el mundo. Este Cordero quitaría los pecados del mundo y llevaría tanto a Israel como a las naciones gentiles al reino de Dios. Los corazones que ven con fe a este Salvador no pueden dejar de llevar la noticia de esta salvación hasta los confines de la tierra.
Oración del día
Dios todopoderoso, que diste a tu Hijo unigénito para que fuera la luz del mundo. Haz que tu pueblo, iluminado por tu Palabra y tus sacramentos, brille con el resplandor de la gloria de Cristo, para que sea conocido, adorado y creído hasta los confines de la tierra; por tu Hijo Jesucristo, Señor nuestro, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.
Primera lectura: Isaías 49:1-6
Escucha el mensaje destinado a todas las naciones: El Mesías es un arma en la mano de Dios. Dios lo ocultó como una flecha en una aljaba: el Mesías vendría con su gloria oculta en la carne. Eso significaba que el Siervo sufriría, pero en ese sufrimiento Dios mostraría su esplendor.
1Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. 2Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba; 3y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré. 4Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios.
5Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); 6dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.
Salmo 40
La Iglesia canta el Salmo 40 en los servicios que conmemoran la sumisión voluntaria de Cristo a la ley y a la muerte cuando vino al mundo para ser nuestro Salvador. Es una oración de ayuda en medio de los problemas. Martín Lutero dijo: «El Salmo 40 es un hermoso salmo de oración. En este salmo Cristo mismo lamenta sus sufrimientos y pide ser rescatado de la muerte. También profetiza claramente que sólo Cristo hace la voluntad de Dios y cumple la ley, tal como está escrito sobre él en las Escrituras. Él suprime la antigua ley de los sacrificios al cumplirla. Sólo Cristo lo hace todo por nosotros; nada se logra para nuestra salvación por nuestras propias obras o sacrificios».
Al músico principal. Salmo de David.
1 Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.
4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza,
Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
5 Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas;
Y tus pensamientos para con nosotros,
No es posible contarlos ante ti.
Si yo anunciare y hablare de ellos,
No pueden ser enumerados.
6 Sacrificio y ofrenda no te agrada;
Has abierto mis oídos;
Holocausto y expiación no has demandado.
7 Entonces dije: He aquí, vengo;
En el rollo del libro está escrito de mí;
8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.
9 He anunciado justicia en grande congregación;
He aquí, no refrené mis labios,
Jehová, tú lo sabes.
10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
11 Jehová, no retengas de mí tus misericordias;
Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12 Porque me han rodeado males sin número;
Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
13 Quieras, oh Jehová, librarme;
Jehová, apresúrate a socorrerme.
14 Sean avergonzados y confundidos a una
Los que buscan mi vida para destruirla.
Vuelvan atrás y avergüéncense
Los que mi mal desean;
15 Sean asolados en pago de su afrenta
Los que me dicen: ¡Ea, ea!
16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan,
Y digan siempre los que aman tu salvación:
Jehová sea enaltecido.
17 Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí.
Mi ayuda y mi libertador eres tú;
Dios mío, no te tardes.
Segunda lectura: Colosenses 2:6-15
Puede que no dispongamos de los sermones de Juan al respecto, pero la carta de Pablo a los cristianos de Colosas lo explica con todo detalle. La lectura de este domingo es el corazón de la epístola. Muestra exactamente cómo Jesús pudo ser el Cordero que quita el pecado del mundo.
6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
Evangelio: Juan 1:29-41
Como el último y más grande de los profetas, Juan el Bautista resume acertadamente la totalidad del plan de salvación de Dios al señalar a Jesús y llamarle el Cordero de Dios. Aunque no es un título del Antiguo Testamento, el nombre que con el cual Juan identifica a Cristo es el resumen perfecto del sistema de sacrificios.
29El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
35El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. 36Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. 37Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. 38Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? 39Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima. 40Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. 41Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).
SOMOS LLAMADOS A REVELAR A CRISTO JESÚS COMO SALVADOR DEL MUNDO
Estamos en tiempo de Epifanía y no podemos perder el enfoque de esta temporada, Jesús de Nazaret se presentó como el Salvador de judíos y gentiles. Aunque a la mayoría de los judíos su orgullo pecaminoso no los dejó ver al Mesías y después de tener la Escritura en sus manos, creyeron más en el maligno que la Palabra de Dios y muchos de estos judíos incrédulos solo habrían su boca y hacían acciones para ocultar y atacar a Jesús como el Cristo esperado. Pablo señala el problema de ellos al escribir a los Romanos 9:6: No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas. Hace poco estaba hablando con un joven que fue hacer un trabajo en casa y al ver que estaba en una iglesia empezó a preguntar algunas cosas de nuestra fe Luterana Confesional, pero él tenía sus ideas acerca de Jesús, pero muchas de estas estaban motivadas por lo que Pablo escribió a los Colosenses: Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres (Colosenses 2:8). Este joven tenía muy arraigada la idea que Jesús se casó con María Magdalena y los cuales tuvieron hijos, también creía que Jesús fue la persona más especial que pudo existir en este mundo. Pero esto me recordó que hay otros pensamientos que he escuchado de Jesús y esto sucede por el modernismo que afirma que no hay una verdad absoluta porque nadie tiene la verdad.
He notado que hay un crecimiento del estoicismo que es una filosofía práctica que muchos aplican en sus vidas usando la razón para superar las emociones destructivas y reaccionar con calma ante la adversidad. Pero muchos hoy en día practican el este tipo de filosofía porque afirman que Jesús lo fue, queriendo hacer pasar a Jesús como un simple filósofo. Pero esto no termina aquí, el maligno quiere que usted y yo como cristianos ocultemos a Cristo por medio de nuestras obras haciéndonos creer que Jesús vino a este mundo para ser un modelo de vida de todos nosotros y es por esto que muchos solo ven en Jesús el solucionador de problemas o un banquero que va a dar prosperidad material a todo aquel que le acepte en su vida. Muchos judíos en los días de Jesús y muchos de nosotros hemos caído en la trampa del diablo, ocultar realmente quien es Jesús y esto hace evidente nuestro pecado en contra de la primera tabla de la ley.
Al ocultar el nombre de Jesús estamos yendo en contra de la voluntad del Padre y confiamos en lo que dice el hombre, esto es pecar en contra del primer mandamiento. Pero cada persona de la Trinidad es Dios y revela su nombre para que hablemos a otros acerca de Dios, al ocultar su nombre estamos pecando en contra del segundo mandamiento porque esta ley manda que usemos el nombre de Dios para darlo a conocer con nuestra alabanza y predicación. Pero no queremos leer las Escrituras y preferimos escuchar a hombres cultos y de prestigio, libros con muchos conocimientos pero que no tienen fe, cada vez que no escuchamos la Escritura y escuchamos a otros pecamos en contra del tercer mandamiento. Muchos judíos en los días de Jesús fueron al infierno por su incredulidad, muchos hoy en día han ido al infierno por no creer en Jesús como sus Señor y Salvador y nosotros merecemos también ir allá por nuestra flojera espiritual permitiendo que el diablo oculte a Cristo en nuestras vidas y no lo contemos a los demás, recordemos que en este mundo podemos perder la Salvación que se nos ha dado y esto nos lleva a reconocer lo descuidados que hemos sido al alimentar nuestra fe.
El Espíritu Santo que es Dios ha cumplido una misión complicada en este mundo lleno de orgullosos como lo somos nosotros a causa de nuestro viejo hombre. No solamente ha confrontado nuestro pecado, sino que ha hecho que confiemos en el poder del Evangelio. Y la tercera persona de la Trinidad usó a Juan el Bautista para que mostrara a Cristo no solo a sus discípulos sino a los judíos que se presentaban en el Jordán, allí no solamente bautizo con agua, sino que fue su púlpito para predicar la Ley y el Evangelio. Mostró palabras de juicio: El hacha está puesta para los que no se arrepienten. Pero también les bautizó para que creyeran en Jesús como el Mesías esperado, esto lo muestra el mismo evangelista Juan registra esta historia porque él fue un protagonista de ella, fue uno de los discípulos de Juan el Bautista junto con Andrés, hermano de Pedro que fue con Jesús a su casa después de escuchar el testimonio de Juan el Bautista. Este fue el trabajo del Bautista, mostrar al Cordero de Dios, en persona, Cristo Jesús, a Jesús de Nazaret, al Carpintero hijo de María y José, este que tuvo hermanos y hermanas como el Mesías esperado y quien iba a perdonar el pecado de todo el mundo y por esto dio el testimonio del Bautismo de Jesús cuando vio la visión del Espíritu Santo en forma de paloma estar encima de Jesús y escuchar a voz del Padre presentando a su hijo que le iba a complacer en todo.
Mis amados hermanos, ¿cómo vamos a presentar al Mesías a otros? El Espíritu Santo juega un papel importante en nuestra vida de santificación, porque el llamado a predicar el nombre de Jesús a las naciones es un fruto del evangelio que nos ha llevado a Jesús quien por amor a nosotros como nuestro sustituto se presentó en medio de todos en el Jordán como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Juan no dudo en mostrar la naturaleza divina de Jesús 30Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. La perfección de Jesús es una muestra de su encarnación, nacimiento y vida sin pecado, es por esto que pudo cumplir la primera tabla de la Ley perfectamente y atribuirla a nosotros. Pero también los judíos que conocían el Antiguo Testamento pudieron ver con sus ojos que Él es el Cordero de la Pascua cuya sangre nos salva de la muerte (Éxodo 12:1–13). Él es el cordero de la ofrenda diaria (Éxodo 29:38–41), el holocausto “sin defecto” (Levítico 1:10), la ofrenda de paz (Levítico 3:6, 7). Él es la ofrenda por el pecado por medio de la que recibimos el perdón (Levítico 4:32–35). Como Isaías lo había profetizado, fue “como un cordero…llevado al matadero” (53:7). Y es por esto que hoy nosotros somos parte del pueblo de Dios y como tal podemos hablar de Él y contar realmente quien es Él porque la Biblia es muy clara en cuanto a quien es el Mesías, Jesús de Nazaret.
El Evangelio para hoy nos enseña no solo a ver a Cristo Jesús como el mesías sino también nos enseña como revelar a Jesús a otros: 40Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. 41Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Andrés uso la misma Palabra de Dios, en ese momento el Antiguo Testamento, para mostrar a su hermano Pedro que Jesús de Nazaret era el Mesías, el Cristo, el Ungido esperado. Nosotros hoy no solamente tenemos este mensaje del apóstol Juan con su evangelio en este día, sino que también tenemos regalos poderosos de parte de Dios para que otros conozcan al Mesías y le puedan confesar como su Señor y Salvador. El Bautismo es un medio de Gracia por medio del cual el Agua unida a la Palabra da perdón de pecados y la fe en Cristo Jesús. El nacimiento espiritual que se da por medio del Bautismo no depende del hombre, solo del poder de Dios y lo mismo sucede con la Predicación del Evangelio, allí presentamos la doble obediencia o doble sustitución de Jesús por amor a nosotros. Solo encontramos perdón de pecados en su vida perfecta, sufrimiento, muerte y resurrección. No necesitamos saber toda la Biblia, unas palabras sencillas y poderosas fueron usadas por Juan el Bautista: el Cordero de Dios que quita el Pecado del mundo, y Andrés dijo a Pedro: el Mesías que significa el Cristo.
Hay un mundo el cual está confundido y sin Jesús. Muchas personas especulan acerca de quién es el Salvador. Pero no olvidemos que el Padre en los cielos quiere que nosotros seamos quienes llevemos este nombre a otros, desde el niño creyente, hasta el anciano con más años en medio de nosotros es importante que tengamos la tarea de llevar el nombre de Jesús a otros y no necesitamos inventar la manera de hacerlo porque tenemos los medios de Gracia. Un etíope estaba confundido leyendo al profeta Isaías y no sabía de quién se hablaba y Dios uso a Felipe para que le enseñara y luego lo bautizara. Jesús se encontró a una mujer en Samaría, la cual tenía varios maridos y vivía una vida escandalosa y Jesús le ofreció el agua viva, el Evangelio, y ella después de creer en Él fue y hablo a otros a cerca que Jesús era el Mesías esperado. Pero pensemos en el día de Pentecostés, como ese día fueron bautizados más de tres mil personas y estas pruebas son más que necesarias para que nosotros sigamos fieles administrando los medios de Gracia y podamos ayudar a que el Reino de los Cielos se siga expandiendo porque nosotros conocemos la mente y la voluntad de nuestro Dios que quiere que todo mundo sea Salvo. Amén
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